Fue la pregunta
que hizo ella. No la quiso hacer. Apenas salieron las palabras giró su cabeza
para ver el imponente paisaje a sus pies. Toda la ciudad de La Paz con las
primeras luces de la noche era testigo de esta charla. Luego de escuchar la
pregunta, él dejó de mirarse las manos, se paró frente a ella y le dio un beso
en la frente. Vio que le corría una lágrima por la mejilla, él se la limpió con
el dedo pulgar, le acarició el rostro, el cuello y luego el pecho, para bajar a
acariciarle el vientre. El embarazo no estaba en los planes de ambos.
Se habían
conocido en una reunión forzada un sábado en la mañana. La tensión en ese
restaurante se notaba a leguas. Ellos eran espectadores de una charla incómoda
y entrecortada. Ambos habían sido obligados a ir a esa reunión, ella no tenía
más planes, él se perdió la semifinal de fulbito.
Ella volvía a
La Paz luego de varios años y al verlo, lo primero que le gustó fue su ropa y
luego sus chistes. A él le gustaron los ojos de ella y su acento mendocino. Cuando
toda la tensión paso y a él le obligaron a mostrarle la ciudad, se
complementaron perfectamente y se divirtieron bastante. Dos días después, luego
de media botella de ron y muchas historias, se besaron.
Aún se
gustaban pero esto cambiaba el rumbo de su relación completamente. Ella había
vuelto de Mendoza porque su madre había reunido suficiente dinero para poner un
negocio rentable en La Paz. Indirectamente, ella podría conocer a su padre, un
abogado de medio pelo que había formado una nueva familia.
Esta tarde
noche tienen que decidir qué van a hacer con este embarazo. Ambos son muy
jóvenes para poder tener un hijo y ambos lo saben. Ella recién salió del
colegio y él está cursando el segundo de secundario pero eso no es lo que más
los atormenta. Y es aquí a donde ellos no quieren llegar, a la pregunta que más
les dolerá.
Entonces, él
suspira profundo y sabe que es mejor hacer la pregunta ahora, para caer más
profundo, con la esperanza de poder buscar una solución. Baja la cabeza y con
una voz oscura y baja la formula: ¿Cómo le decimos al papá?